domingo, 4 de septiembre de 2011

Sátiro Común (Hipparchia semele)



Hay ocasiones en las que, observando el tronco de un arbol, sucede que de repente un trocito de corteza parece como si se separase de aquel y se desplazase por el aire, a impulso del viento. En realidad se trata de un sátiro común o hipparchia semele, un satírido con una capacidad tal de mimetización que, en estado de reposo, puede pasar desapercibido al ojo humano, confundido entre las irregularidades de la corteza de un árbol o entre la hojarasca.






Cuando no vuela mantiene las alas plegadas, mostrando únicamente el reverso de las posteriores, tras las que se ocultan las delanteras. Es capaz de pasar de un rápido e irregular vuelo a la mas absoluta inmovilidad en estado de reposo, desorientando al observador.




Niko Tinberger, científico holandés nacido a principios del siglo XX, especialista en comportamiento animal y Premio Nobel de medicina en 1973, estudió ampliamente la conducta de este lepidóptero, observando que durante los días soleados el macho (de tamaño algo menor que la hembra) se coloca en el observatorio que ha elegido previamente, normalmente en el suelo o a escasa distancia de este lepidóptero, observando que durante los días soleados el macho (de tamaño algo menor que la hembra) se coloca en el observatorio que ha elegido previamente, normalmente en el suelo o a escasa distancia de este, permaneciendo absolutamente inmovil hasta que detecta la presencia de otra mariposa que, inadvertidamente, ha invadido su territorio. En ese momento  inicia un repentino vuelo en dirección al invasor. Si se percata de que se trata de un ejemplar de otra especie probablemente interrumpa la persecución, pero si es una hembra semele la persigue sin tregua. Si esta opta por pararse, el macho hace lo propio y se aproxima a pie hacia aquella que, al sentir la proximidad del varón, puede optar por batir las alas o permanecer inmovil. En cualquier caso, cuando el movimiento de las alas se interrumpe, el macho comienza a ejecutar una complicada parada nupcial en la que se pasea en torno suyo, realiza movimientos espasmódicos con las alas o signos con las antenas, que son respondidos por la pretendida. 




Dentro de este ritual, Tinbergen descubrió que, en un momento dado, el macho acogía entre sus alas anteriores las antenas de la hembra, descubriendo posteriormente que con ello le estaba facilitando a esta la posibilidad de establecer contacto "olfativo" en una parte de las alas del macho en la que presenta una mancha oscura de la que carece la hembra.


Si todo funciona a gusto de ambos, se inicia la cópula.
Pero esta actividad exhibitoria no siempre concluye del mismo modo, ya que la hembra se aparea una sóla vez y el macho, hasta que no es admitido o rechazado no está en condiciones de saber si su pretendida es virgen.
Analizado este comportamiento por Tinbergen, descubrió que todo el ritual era de carácter sexual y que el macho de hipparchia semele responde a estímulos visuales, de tal modo que cuando desde su observatorio descubre la proximidad de otro lepidóptero, o incluso de otro insecto o ave, se abalanza sobre el visitante no por instinto territorial o de defensa, sino porque cree identificar a una posible compañera con la que consumar el encuentro sexual.

Tinbergen y sus colaboradores pudieron certificar la realidad de este comportamiento tras someter en miles de ocasiones a machos de semele al experimento de acercarles mariposas de papel (luego sólo serían meros papeles de diferentes tamaños y colores) sujetas con un hilo a un bastón de aproximadamente un metro de longitud, consiguiendo que los incautos satíridos cayeran en la trampa.

La hipparchia semele tiene unos seis centímetros de envergadura. Al igual que buena parte de las mariposas del género hipparchia, presenta en el reverso de las alas tonalidades marrones y grisáceas. El anverso es de color marrón anarajando. En las alas anteriores tiene dos ocelos oscuros con un punto blanco en su centro y otro de las mismas características en las posteriores.

Presenta una única generación anual, que vuela durante los meses de verano (de junio a septiembre) por casi toda la Península Ibérica, excepción hecha de la parte suroccidental.

Las orugas, de color blanco amarillentas, se nutren de gramineas.












En: perdidoenelamazonas.blogspot.com

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